MATRIX TE POSEE

Que tus ojos se asombren ante una película, a estas alturas del cuento viviendo rodeado de imágenes, es algo que no esperas cuando entras en una sala de cine. El “más difícil todavía”, pese a la aparatosa tecnología que hace que el “imposible” no exista hoy en día para el cine, sigue caminos tan trillados que no nos queda otro remedio que dar la razón a D. Reynolds cuando decía en “Cantando bajo la lluvia”: “Vista una, vistas todas”. Sin embargo, “Matrix” es lo nunca visto, lo no percibido. Nada en la historia del cine nos había preparado para una obra como esta.
Con un guión de lo más complejo, pero que parte de una premisa inteligentísima: la realidad es una construcción interesada, “Matrix” nos sumerge, con su revolucionaria estética apegada al cómic y modo de narrar único y fascinante, en ese secreto que llevara a Neo a ser un redentor de ese mundo en el que los humanos viven esclavizados por las máquinas.

Las fuentes filosóficas, míticas y religiosas asoman por doquier en esta trama abriendo la posibilidad de múltiples lecturas que enriquecen una película que gana por derecho propio un puesto privilegiado entre las mejores del género fantástico.
Con cuatro más que merecidos “Óscar” en los apartados técnicos, la película es un espectáculo visual que te deja boquiabierto. Esta apabullante tecnificación, sin embargo, está llevada bajo premisas argumentales que evitan la gratuidad con la que muchas veces se presentan los f/x. El “tiempo bala”, las magníficas coreografías de las luchas, la plasticidad de los decorados que responden a un tiempo a las reglas de la “realidad” y las de “Matrix”, las arriesgadas traslaciones entre secuencias, no sólo son estéticamente impecables, rozando lo increíble, sino coherentes con la premisa argumental de que todo lo que vemos es un mundo construido.

Todo este arropamiento, no evita que otro peso importante de la película caiga sobre el reparto. Resumiendo las actuaciones, la única palabra que acude es “sobresalientes”; y esto no es fácil teniendo en cuenta toda la parafernalia que los escolta. Sin embargo, están tan convincentes que nos imaginamos otro Neo, otro Morfeo, otra Trinity, otro Agente Smith que no sea Hugo Weaving, dándonos uno de los mejores villanos de la historia del cine.
“Matrix” es un universo propio, único, tan singular como el que en su momento creo “La Guerra de las Galaxias” o “El Señor de los Anillos”.
Puede impresionar como muy moderna, y a pesar de la estética ciberpunk, quien haya leído la alegoría de las cavernas de Platón no puede obviar el paralelismo que hay en la idea central. Somos lo que nos cuentan que somos. Actuamos el rol que nos asignaron de pequeños. Nuestro cerebro "cree" la novela familiar que nos contaron. "Ver" otra realidad es un proceso personal que llevamos a cabo a través de los años... o no. Nos quedamos con el cuento y no nos esforzamos por conocer el "real world" o nos tomamos la píldora adecuada y tomamos contacto con la vida real, barajar y dar de nuevo. Rearmar nuestra propia historia. Poder creer, sinceramente que la cuchara no es una cuchara.

Empezar a creer en nuetros propios recursos. La experiencia del conocimiento personal, mirar atrás del espejo. Una película que nos lleva por todos estos lugares, y a la que se le encuentra un mensaje más cada vez que uno la ve. Personalmente la he visto más de veinticinco veces y aún le sigo encontrando mensajes y metamensajes.
Realmente a uno le queda la duda de qué es mejor: ¿la realidad fría y hostil, o la vida ilusoria y fácil del universo virtual de Matrix? Finalmente Neo decide despertar a la humanidad, aunque es muy posible que la ésta no se lo agradezca...

En cuanto a la estética, me vienen a la cabeza Neuromante, de William Gibson, y el anime japonés, particularmente Ghost in the Shell y Akira. Aunque el ciberpunk nació en los 80, el desarrollo de Internet, la forja del concepto de "aldea global", o el materialismo y el consumismo hacen que esta película sea realmente un reflejo de nuestros días. Por sólo poner un ejemplo: Cifra, el traidor que provoca la muerte de la mitad del grupo, pide ser una estrella de cine o un actor famoso, y aunque sabe que va a estar atrapado dentro de una realidad falsa le da igual, prefiere una vida de excesos falsa a una realidad donde lo mejor que puede comerse es puré.

Hay filósofos y físicos que afirman que nuestra realidad en realidad no existe tal y como la percibimos por nuestros ojos. Dicen que la materia no es mas que energía, que nosotros interpretamos creando un holograma de lo que vemos, olemos, oímos... de nuestro alrededor. Vamos, que es como si la vida fuera una especie de sueño, en la cual todo lo que vemos y tocamos es creado por nuestra mente,que todo es una mentira en realidad.
De eso va esta pelicula, que camuflada tras una careta de acción futurista, nos cuestiona el gran dilema: Vivir en una mentira bonita y agradable, o en una realidad cruel y fria?


Crazy dijo
Y vamos con la segunda!!, vamos, que es la segunda vez que lo intento...que decía que ,sin ánimo de filosofar, porque eso lo haces tú muy bien, que me gustaría saber la diferencia que existe entre las realidades de cada persona, la diferencia que hay entre cada reallidad, real o no.
Hala!!...a ver si ahora sale.
Saludos
17 Enero 2007 | 01:13 PM